J.F.K: Ya No Existen Los Héroes.

Zingo

“Ya no existen los héroes,
ya no los hacen como antes,
son monigotes inflados por campañas de publicidad”
-Ya no existen los héroes, El Tri.


“When you were young and your heart was an open book,
you used to say live and let live […]
but if this ever changing world in which we live in
makes you giving a cry
say live and let die”
-Live and let die, Paul y Linda McCartney.


El sábado pasado, 23 de noviembre, se cumplieron 45 años del asesinato de John F. Kennedy (J.F.K.), presidente de E.U., en la ciudad de Dallas, Tx. Acontecimiento que me hizo recordar un tema del pasado: A principios de los noventa, salió una película llamada J.F.K., basada en la investigación del fiscal de distrito de New Orleans, Jim Garrison, quién llevo a juicio el asesinato presidencial a fines de los sesentas y que escribió un libro llamado “On the Trail of the Assasins”.

El cineasta Oliver Stone, se basó en el libro de Garrison para hacer su película. En ella aparece un Garrison patriota, preocupado por encontrar al culpable del asesinato de Kennedy. En una escena, Garrison se pelea con su esposa, quién le reprocha que no tiene tiempo para dedicarselo a ella y sus hijos, Garrison defiende lo que está haciendo al justificar que parece no importarle a nadie el asesinato y que “alguien tiene que hacer algo”. Garrison en su investigación descubrió una consiración entre la CIA, el FBI, los militares y la mafia para emboscar al presidente en Dallas, y llevó a juicio a Bernard Shaw, acusado de conspirar para matar al presidente. Sin embargo Garrison, no pudo comprobar la conexión entre Shaw y Lee Harvey Oswald, el autor material del magnicidio. El jurado declaró inocente a Shaw, quién en la película aparece diciendo que se irá a casa a preparar un estofado.

En su momento, mis últimos años de adolescencia, esa película me llenó de rabia. Me pregunté en que clase de mundo vivíamos, que un gobierno con todas sus instituciones había conspirado para matar a su presidente. Y que un jurado no le hubiera creído al fiscal. El fiscal Jim Garrison, se convirtió en un héroe para mi. En alguien que se atrevió a enfrentar al sistema, en el único que tuvo el valor de llevar a juicio a alguien, acusándolo de asesinar a J.F.K.

En el 2007, en una clase de Planeación Estratégica, de mi maestría, el profesor dijo que Estados Unidos había conspirado para matar a J.F.K. Interpelé al profesor y le dije: “eso es pseudohistoría, el asesino y autor intelectual fue capturado: Lee Harvey Oswald. No hay evidencia de conspiración”.

¿Qué me hizo cambiar mi forma de pensar y de ver las cosas? Son dos “Yos” diferentes, el de principios de los noventas y el del 2008. Antes decía que había conspiración, hoy sé que no la hubo. “Antes decías vive y deja vivir, hoy di vive y deja morir.”

El año pasado, leyendo documentos de diversas fuentes, sobre la investigación del asesinato de J.F.K., me di cuenta de quien era Jim Garrison: un ídolo con pies de barro. Garrison, era un hombre que no era apto psicológicamente para servir con los militares, esto se le determinó en su juventud. Luego fue fiscal de distrito de New Orleans, y creyó ver nexos en un hombre, con el asesinato de J.F.K. La gente que colaboraba con él, sabía que no tenía nada, su caso eran un montón de anecdotas y testimonios de testigos no confiables, algunos ni siquiera testificaron. Declaraciones de quienes trabajaron con él, decían que si estaban reunidos en un lugar y pasaba alguna persona vestida de traje y portafolio, inmediatamente bajaba la voz y decía “son del F.B.I., me están siguiendo”. Garrison vivía en una fantasía de intriga internacional y espionaje. Ni modo, hay gente que no distingue entre sus calenturas mentales y la vida real.

Me di cuenta que la Comisión Warren (el informe oficial) no estaba tan disparatado como lo hacían parecer sus opositores. Y que la controversia, era una más de las teorías de conspiraciones (como la del 9/11 y otras) y que las producciones de Garrison/Stone eran pseudohistoria. Los proponentes de las teorías de las conspiraciones o conspiracionistas, ven toda evidencia o ausencia de la misma, como una manipulación que viene de las altas esferas gubernamentales de E.U. Entonces no se les puede ofrecer alguna evidencia que los contradiga, porque argumentan lo anterior. ¿Cómo se les puede mostrar? No se puede. Ellos juegan al margen del reglamento, no presentan evidencia de la conspiración misma, sino que desvirtuan la información existente.

La verdad duele, no tanto como saltar en una bicicleta sin asiento pero duele. Creo que hay veces que debemos dejar morir algunas cosas, para poder seguir viviendo. Pero no sólo es Garrison, la persona, quién estába lleno de fallas, en consecuencia su investigación tenía más agujeros que un queso gruyere, así que aquí va lo más esencial para no hacer el cuento tan largo.

1) Garrison/Stone dicen que una bala mató a Kennedy y entró en el gobernador Connally por el hombro y saliendole por el tobillo, y que la posición que tenían en el automóbil era la de la figura 1. Por lo tanto concluyen, son demasiadas heridas para una sola bala, la trayectoria es imposible, contradice las leyes de la física, por tanto debió haber existido más de un tirador, y por consiguiente una conspiración. De ahí en adelante no dan nada sólido.

Figura 1. Trayectoria de la bala mágica de Jim Garrison.



La posición real de Kennedy y el gobernador Connally en la limusina era la siguiente (figura 2). Éste análisis fue realizado por gente que si sabía de la materia.

Figura 2. Trayectoria real de la bala.


2) Uno de las testigos más conocidos,  que hasta escribió un libro es Jean Hill. Ella dijo que estaba mirando la limusina cuando vio a Kennedy y a su esposa, quienes estaban “viendo al perrito que iba enmedio de ellos”, un “perro blanco y peludito”. Hill saltó y gritó “Hey, queremos tomarles una foto” y Kennedy volteó a verla, cuando le dispararon y Jackie (su esposa)  gritó “Dios mío, le dispararon”. Entonces Hill vio “un hombre con sombrero correr hacia el monumento” y que ella corrió inmediatamente tras él, pensando que estaba involucrado en el tiroteo. “Cuando corrí cruzando la calle, el primer motociclista que estaba justo detrás del coche del presidente casi me golpea”. Ella fue la primer persona en correr hacia la colina empastada y muchos la siguieron.

Sin embargo, una persona, Abraham Zapruder, estaba filmando, y también había muchos fotógrafos y reporteros. Comparando algunas de las cosas que dice Hill, contra los hechos:

Ella dijo que estaba viendo la limusina. En el video se aprecia que cuando le disparan por primera vez a Kennedy, ella estaba viendo para otro lado y no a él.

Hill dijo que había un perro blanco y peludito entre los Kennedy, pero no había tal, era un manojo de flores rojas.

Hill dijo que les gritó a los Kennedy, pero en el video, no se ve que Hill se mueva o que diga una sola palabra, el presidente tampoco voltea a verla.

Hill dijo que corrió detrás de un hombre que estaba involucrado en el tiroteo. Pero en el video, ella se queda parada conforme la limusina y las motocicletas pasan, luego se sienta en el pasto mientras pasa todo el desfile motorizado. En las fotografías hay gente corriendo hacia la colina empastada, pero Hill siempre se queda en el mismo punto. Inclusive Hill dijo que el hombre al que persiguió era Jack Ruby (un sujeto que días después baleó hiriendo de muerte a Lee Harvey Oswald en la prisión de Dallas). A la hora del tiroteo, hay muchos testigos que vieron a Ruby en las oficinas del Dallas Morning News.

En conclusión, las anecdotas y testimonios son dramáticos en éste caso, son más grandes que la realidad, son más emocionantes, porque de otra manera, la realidad sería insoportablemente aburrida, especialmente cuando no participamos en ella, cuando somos meros espectadores nos inventamos un rol que resulte más atractivo y heróico, como perseguir a sospechosos y descubrir conspiraciones.

Material Extra.

¿Deberas piensa que hubo conspiración donde participaron tantos: ejercito, CIA, FBI, mafia, policía de Dallas, anticastristas cubanos? Bueno, piense en lo siguiente ¿Cuál es el mínimo requerido de personas para mantener un secreto(o chisme) y no durante un día ni dos, sino durante décadas.

Sugerencia: asumir que la probabilidad de que alguien raje en cualquier chisme dado es del 5% . Entonces la probabilidad de que entre 3 nadie raje es del 0.857 (0.95 x 0.95 x 0.95).  Ahora bien, en 30 personas sería del 0.214. ¡El 21% de probabilidades de que nadie “suelte la sopa”!*. ¿Se la juega?

*Asumiendo que las probabilidades de que cada persona deserte son independientes y que no se ven modificadas con el paso del tiempo.

Comments (View)
blog comments powered by Disqus