Falacias y Juicios: falla en los procesos del pensamiento
“No hay una cantidad definitiva de experimentos que pueda demostrar que estoy en lo cierto; un sólo experimento puede llegar a demostrar que estoy equivocado”
-Albert Einstein.
“¿No has considerado que quizá podríamos estar del lado equivocado?”
-Senadora Amidala, Star Wars Ep III: La Venganza de los Sith.
“Desapruebo lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo”
-Voltaire
“Sigue al conejo blanco”
-Morpheus, The Matrix.
Una vez, durante una conversación en un receso de un curso, con algunos amigos y un instructor, se trataba el tema del socialismo cubano. “Pobres cubanos, que ya se libren de Fidel, para que puedan ser felices.” Era lo que se decía. Fue cuando les pregunté “¿Quién les dice que no son felices por no conocer el mundo del consumo? Es decir, si les hubieran dado el acceso al consumismo y luego se los hubieran quitado, tal vez les creería. ¿Pero si nunca lo conocieron? ¿Quién les dice que nosotros estamos bien y ellos son los que están mal? Es decir, vayamos más allá del hecho de que el socialismo no tuvo exito, ustedes estan satanizando al socialismo y lo están tachando de inmoral. Ser capitalista o ser socialista no es ni malo ni bueno, es algo que es amoral, que nada tiene que ver con estar en lo correcto o en lo incorrecto.“
No se si mis amigos lo reflexionaron o no, o si les cayó el veinte de la idea. Lo cierto es que me di cuenta y es el tema de este post, de como nuestros procesos de pensamiento llegan a viciarse a causa de una contaminación por ruido y no vemos más allá de lo que nos influenciaron a ver. Este ruido que contamina el pensamiento viene de los noticieros, periódicos, revistas, películas, series, usos y costumbres, tradiciones, etc.
Producto del ruido que influye en nuestra forma de pensar y sumado a nuestro egocentrismo, vivimos en un mundo Shaymaliano, como en “La Aldea”, en donde creemos que conocemos nuestra realidad. Pero sorpresa, a veces hay un mundo más allá de nuestra defectuosa y limitada realidad que otros han construido para nosotros. ¿De qué demonios estoy hablando? Acompañenme por estas líneas y se los mostraré.
Consideremos las siguientes ideas:
1. La probabilidad de que en la lotería salgan premiados números que no han salido antes, es mayor que la de obtener números que ya salieron.
2. Existen conspiraciones por parte de muchos gobiernos para perjudicar a la sociedad.
3. Si llevas un amuleto te irá mejor.
4. La capacidad nuclear que está construyendo Corea del Norte es una amenaza para la paz mundial.
5. A veces es posible comunicarnos telepáticamente con otros.
6. Hay razas que son inferiores a otras.
Las ideas anteriores, son producto de creencias populares, de juicios de valor, o de otras ideas generalmente aceptadas por una sociedad. Y algunas de ellas se las he escuchado a personas que son altamente competentes en su área de especialidad. Lo que pasa es que tenemos un conjunto de creencias que vamos incorporando a nuestra mente y que vamos acrecentando con el tiempo, a medida que las comparamos con nuevas ideas, que nos hacen sentido y que son consistentes con otras que ya poseemos las vamos incorporando, lo que no nos hace sentido o lo que no nos gusta lo desechamos o lo minimizamos. Las ideas ejemplo de arriba tienen en común que quien las dice, difícilmente tiene elementos factuales para sustentarlas.
Se considera al cerebro y al sistema nervioso como la Maquina de las Creencias, que ejecuta todo éste proceso de incorporar, comparar, y sistematizar nuestras ideas. El problema de alimentar a la máquina sin cuestionar las nuevas ideas, nos lleva a pensar usando falacias y procesos de pensamiento viciados.
Ejemplos de estas falacias son:
La falacia del apostador. Que consiste en creer que las probabilidades fijas se incrementan o decrementan dependiendo de los resultados más recientes. Como en el ejemplo de los números de la lotería, donde en realidad las probabilidades son las mismas para todos los números, sin importar cuales ya salieron y cuales no salieron. Después de todo, todos los números se vuelven a poner en la tombola. Ésto también es válido para la creencia de la mano caliente y de otros juegos de azar como los volados y los dados. Se ha visto y escuchado tanto “es que estoy de suerte”, “traigo la mano caliente”, que llegamos a creer que es de a deveras.
El pensamiento mágico, los argumentos de incredulidad. Son aquellos donde al no encontrar explicación a un suceso, se lo atribuimos a una entidad divina o mágica. Por ejemplo, para algunos, los espectaculos de adivinación en el circo, son efectuados gracias a la habilidad que tienen los ejecutantes de comunicarse telepáticamente, cuando en realidad la explicación es más simple y mundana: los presentadores se comunican con palabras clave y gestos.
La falacia post hoc. Por ejemplo, un tipo dice: “Ayer me fue mal, hoy me llevé un limón amarillo en el bosillo, tal como me lo recomendaron. Al final del día, descubro que me fue bien. Entonces concluyo que me fue bien por el limón.” Esta falacia consiste en correlacionar un resultado con una acción previa, sin considerar que el resultado pudo haberse dado por otros factores y que acción y resultado fueron circunstanciales y coincidentes. O también pudo haber ocurrido la falacia del pensamiento deseoso, o el autoengaño, consistentes en que evaluamos nuestras experiencias de acuerdo con nuestras expectativas, y todo aquello que no encaje lo ignoramos. Entonces a lo mejor al tipo del ejemplo le fue mal, pero como el esperaba que le fuera bien, no tomó las cosas tan a pecho y su evaluación final es que le fue bien.
La falacia ad hominem(al hombre), es una táctica sucia, que consiste en atacar a la persona que argumenta, en lugar de proporcionar elementos para rebatir directamente al argumento. Cosa muy común en los debates presidenciales, donde todos tratan de desacreditarse unos a otros, en lugar de debatir las ideas, por ejemplo un candidato X dice “La solución para la pobreza está en darle acceso a la propiedad privada y al capital a los pobres, para que busquen generar su propio sustento, en lugar de hacer políticas populistas y regalarles dinero” y el candidato Y contesta: “El candidato X está mal, es un neoliberalista, es un anciano demente.” El candidato Y está atacando al hombre, no a la idea. Lo que está diciendo es irrelevante para refutar el argumento que da el candidato X sobre la resolución del problema de la pobreza. Pero en la psique del pueblo, probablemente ya se quedó la idea de que el candidato X es alguien incompetente e indigno de confianza. Lo que es más satisfactorio para el candidato Y, que ni siquiera tuvo que buscar argumentos para refutar la propuesta del candidato X.
La falacia divina o argumento desde la incredulidad, se esgrime cuando alguien no entiende algo o le parece asombroso y entonces recurre a fuerzas divinas o externas para explicarlo. Ejemplo “¡Oh no puedo entender cómo hicieron esto!, por lo tanto los aliens debieron haberlo hecho”.
Atrevámonos a romper con nuestros viciados esquemas de pensamiento, atrevámonos a salir de La Aldea, a liberarnos de La Matriz. Hagamos el gasto de ver que hay más allá de lo que dicen los medios.
El Proceso de Pensamiento en Las Ciencias Sociales
Pero no malinterpretemos, es decir, todos podemos tener una opinión con respecto a un tema, pero debemos estar conscientes que pudieramos estar equivocados, o inclusive que nadie tiene la verdad absoluta en temas que son de puntos de vista, como las ciencias sociales, y que es saludable estar abiertos al debate y al intercambio de las ideas, sin por ello llegar a las confrontaciones.
En este aspecto, hay una técnica que se llama Six Thinking Hats o los Seis Sombreros del Pensamiento, en donde cada sombrero te ayuda para analizar un tema dado bajo diferentes ópticas, es decir, un sombrero te pide que evalues el asunto desde el aspecto de hechos y datos, otro sombrero te pide que evalues el mismo asunto desde el aspecto emocional, etc. Esta metodología lo que nos propone es que evaluemos las cosas desde diferentes escalas y angulos, es decir, que no nos cerremos. ¿Qué ganamos con evaluar algo desde todos los ángulos? Pues mucho, somos más objetivos en nuestra evaluación de las cosas, será más dificil que nos estemos autoengañando, tomaremos mejores decisiones porque habremos considerado una variedad de factores: si me gusta, si es práctico, si es más caro, si me conviene, etc. En cambio si somos incapaces de quitarnos el sombrero de siempre y ponernos otro, podemos quedarnos en el “lo compraré porque me gusta y punto”, que tampoco es malo, que si se vale, pero no deja de ser una visión bastante limitada y cuadrada de las cosas. Lo peligroso es que si nos acostumbramos a esto y lo llevamos a una decisión de negocios, puede traer consecuencias fatales.
El Proceso de Pensamiento en Las Ciencias Factuales
Por otro lado, las ciencias factuales no pueden permitirse caer victima del autoengaño, el pensamiento deseoso y la subjetividad, por ello los científicos formulan varias hipótesis, y las van comprobando o rechazando. Las hipótesis que formulan son para probar la resistencia de sus afirmaciones. Las hipótesis y teorías deben ser falsables, es decir, deben formularse de tal manera que alguien pueda contradecirlas eventualmente. De lo contrario no son científicas.
Por ejemplo: “Todos los planetas giran en una órbita elíptica” es una teoría que se mostraría falsa al encontrarse un planeta que gire en una orbita circular, por tanto es una teoría falsable. Por el contrario “Tal vez no todos los planetas giren en órbita” es una hipótesis general, imprecisa y por lo tanto no falsable, entonces no es científica porque nunca se podrá demostrar falsa. De manera similar las afirmaciones astrológicas, conspiracionistas, creacionistas entre otras, son no falsables, y por ende, no científicas.
En menos palabras, la ciencia se corrige a través de la crítica(principio de falsabilidad) para ir explicando de forma cada vez más precisa el mundo en el que vivimos. La Teoría Universal de la Gravitación de Newton, fue “falsada” con experimentos y fue sustituida por la Teoría General de la Relatividad. A eso se refería Einstein, a que no importara que tanto se corroborarán sus teorías, porque llegado el momento, un sólo experimento que las hiciera falsas, podría mostrar que estaba equivocado y las mejoraría.
Hasta el próximo post.
Material Adicional
A manera de propuesta incluyo aqui “El Problema de Las Cartas de Wason”, que es una herramienta usada en el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico, éste problema nos da una idea de que tanto observamos sólo lo que refuerza nuestras creencias e ignoramos lo que las contradice o si realmente estamos abiertos a valorar otras ideas.
Se presentan cuatro cartas: A, B, 4, y 7. Hay una letra en un lado de cada carta y un número del otro lado. ¿Qué carta(s) debes voltear para determinar que la siguiente afirmación es falsa? “Si una carta tiene una vocal en un lado, entonces tiene un número par del otro lado”.
A B 4 7
Se sugiere darse tiempo para contestar esta pregunta.
¿Tú que carta(s) voltearías?